Leyendo el artículo de Kevin Kelly, The New Socialism…
http://www.sebalorenzo.com.ar/2009/10/27/the-new-socialism-global-collectivist-society-is-coming-online/ me interesaron algunos aspectos que creo vale la pena discutir.
El autor aclara desde el principio, que la palabra socialismo, no es la mejor palabra para su trabajo, dado que tiene un equipaje cultural cargado de historias que prefiere no discutir. Pero la razón por la que creo que lo usa, es para discutir un poco un problema que tiene Bill Gates con las nuevas tecnologías de la web que lo relegaron de ser una empresa líder, as ser una empresa mínimamente competitiva.
Lo interesante de la web y de las nuevas tecnologías asociadas con ella, es una distribución de contenidos bastante horizontal y menos jerárquica que la distribución de información en los tiempos previos al internet.
Muchos databases, que pertenecían al sistema oscurantista, empiezan a ver la luz en este sistema adhocrático. Reglamentos, regulaciones, leyes de estados, leyes de agencias gubernamentaless, tienen ahora una distribución que antes era impensable, el sistema burocrático empezó a desarmarse. Ahora muchas cortes tienen los casos en la web y hay una mayor transparencia y candidez en la administración de la justicia. Por ejemplo, la provincia de Santa Fé, en la República Argentina, transmite los juicios a los genocidas por televisión en el internet, desde su sitio oficial. Y no es que estas agencias se volvieron cándidas y transparentes de la noche a la mañana. El panóptico, donde ellos nos miraban y observaban, ahora es polivocal y polivisual. También nosotros podemos verlos y pedirles, al final del día, cuentas por sus accíones.
Ese tipo de conocimiento que estaba cerrado por las burocracias, de pronto ve la luz, y muchos miles de personas desde el lugar del planeta donde vivan, pueden acceder a esa información con solo tener acceso a la red.
Otros aspectos de este artículo, tienen que ver más con el cómo de la producción de las tecnologías de la red. Programas que se comparten, enciclopedias y bibliotecas que se crean mediante la colaboración de miles de personas, lugares donde uno puede tener su propio diario, y espacios para encontrarse con amigos que hacía tiempo no veía y crear al mismo tiempo, nuevas comunidades, nos presentan la versión luminosa de este nuevo medio.
El autor de este artículo es bastante optimista al creer que el internet no tiene fronteras nacionales. Según él, se puede compartir y crear conocimiento desde cualquier lugar del planeta. Creo que no todo es tan optimista. Tengo dudas que el internet funcione totalmente sin el estado, vaya el caso de Google y China, donde China controla qué páginas el buscador puede mostrar y qué páginas seguirán ocultas.
Tendremos que seguir pensando este tema, hasta la próxima.